Una persona a quien valoro mucho me ha marcado la falta de referencias en este blog a lo que fue mi experiencia en esta Capilla, acepto el desafío y cuento en síntesis lo vivido.
Llegué a la Capilla a partir de mi servicio en la Catedral. Y me parece que es a partir del momento en que se empieza a juntar mucha gente en la Eucaristía de los sábados a las 18 hs, buscando una reflexión bíblica desde la mirada de lo social, cuando empiezo a ir a esta comunidad del Cristo de la Paciencia, ja ja el Párroco ANL me quería lejos!!Para mi fue una experiencia lindísima. El propósito fue crear un espacio absolutamente participativo, festivo y esperanzador para el grupo de 3a. edad que concurría.
Recuerdo que cuando llegué todo era temor, rigidez y escasa participación. Guiones acartonados y demasiado legalismo litúrgico que atentaba contra el espíritu.
El primer paso fue ganar en confianza, con el "tecito" luego de la misa, al que poco a poco se fueron sumando, más tarde la "tarta de manzana, no en la Essen", luego abrir las pequeñas responsabilidades, encender una vela, ayudar en la misa, repartir los cancioneros... y por sobre todo infundir libertad en los movimientos y en la misma celebración. Lograr que se "escandalizaran" por algún comentario, que se pudiera retrucar, que se pudiera sacar desde lo más profundo del corazón aquellas visiones erradas de la "vieja religión católica" y reemplazarlas por la experiencia de un Dios Tierno y Padre que en Jesucristo nos muestra su enorme pasión por el hombre.
Pasado el tiempo creo que la comunidad se acostumbró a esta modalidad, pero sin renunciar a "hacer los deberes" cuando venía el Párroco !!! Recuerdo los comentarios de algunas mujeres que con picardía contaban las "correcciones" que este hacia a mis "herejias litúrgicas"!!!
Pude vivenciar las soledades de muchos abuelos, sus temores, sus carencias económicas a la hora de afrontar la compra de medicamentos y la lógica subsistencia con una magra pensión. Sus achaques y precauciones para regresar, ya sin luz en invierno, a su casa.
He visto rostros alegres y he oído el fervor en el canto, sin importar mucho la entonación de voces cascadas por los años.
He valorado cada paquete de caramelos de miel, medias de lana y por sobre todo la complicidad en la que nos pudimos mover en ese poco tiempo.
Me cuentan que luego todo volvió a como era antes ¡¡ ja ja !! se corría el riesgo que Dios se enojara por verlos felices !!!
Si han visto la pelicula "Cocoon" comprenderán de que hablo!!! Otro Dios es posible... pero no lo dejan...!!
Llegué a la Capilla a partir de mi servicio en la Catedral. Y me parece que es a partir del momento en que se empieza a juntar mucha gente en la Eucaristía de los sábados a las 18 hs, buscando una reflexión bíblica desde la mirada de lo social, cuando empiezo a ir a esta comunidad del Cristo de la Paciencia, ja ja el Párroco ANL me quería lejos!!Para mi fue una experiencia lindísima. El propósito fue crear un espacio absolutamente participativo, festivo y esperanzador para el grupo de 3a. edad que concurría.
Recuerdo que cuando llegué todo era temor, rigidez y escasa participación. Guiones acartonados y demasiado legalismo litúrgico que atentaba contra el espíritu.
El primer paso fue ganar en confianza, con el "tecito" luego de la misa, al que poco a poco se fueron sumando, más tarde la "tarta de manzana, no en la Essen", luego abrir las pequeñas responsabilidades, encender una vela, ayudar en la misa, repartir los cancioneros... y por sobre todo infundir libertad en los movimientos y en la misma celebración. Lograr que se "escandalizaran" por algún comentario, que se pudiera retrucar, que se pudiera sacar desde lo más profundo del corazón aquellas visiones erradas de la "vieja religión católica" y reemplazarlas por la experiencia de un Dios Tierno y Padre que en Jesucristo nos muestra su enorme pasión por el hombre.
Pasado el tiempo creo que la comunidad se acostumbró a esta modalidad, pero sin renunciar a "hacer los deberes" cuando venía el Párroco !!! Recuerdo los comentarios de algunas mujeres que con picardía contaban las "correcciones" que este hacia a mis "herejias litúrgicas"!!!
Pude vivenciar las soledades de muchos abuelos, sus temores, sus carencias económicas a la hora de afrontar la compra de medicamentos y la lógica subsistencia con una magra pensión. Sus achaques y precauciones para regresar, ya sin luz en invierno, a su casa.
He visto rostros alegres y he oído el fervor en el canto, sin importar mucho la entonación de voces cascadas por los años.
He valorado cada paquete de caramelos de miel, medias de lana y por sobre todo la complicidad en la que nos pudimos mover en ese poco tiempo.
Me cuentan que luego todo volvió a como era antes ¡¡ ja ja !! se corría el riesgo que Dios se enojara por verlos felices !!!
Si han visto la pelicula "Cocoon" comprenderán de que hablo!!! Otro Dios es posible... pero no lo dejan...!!
